8 lugares reales que inspiraron los mundos Disney

FacebookTwitterWhatsAppLinkedInPinterest

Los ilustradores de Disney tienen mucha imaginación, nadie lo duda. Pero también es cierto que todo lo que fabrica nuestra imaginación sale, aunque sea a pequeños trozos, de la realidad. Es lo que se llama inspiración, y esta es la de los mundos Disney.

FacebookTwitterWhatsAppLinkedInPinterest

localizaciones-disney-reales

Toda fantasía tiene su puntito de realidad, pero el mundo es tan grande… Que vete tú a saber dónde esta ese trozo de realidad que inspira las cosas. Nosotros nos hemos puesto manos a la obra, y te recopilamos ocho para que los descubras y, de camino, hasta cojas ideas para elegir tu próximo destino de vacaciones: Ocho mundos Disney inspirados en lugares reales.

¡No te vayas a poner tiquismiquis! Que los dibujantes de Disney lo que hacen es inspirarse (a veces mucho, a veces poco), pero si te fijas bien los puntos en común son claros.

¡Fíjate también en algo que mola bastante! Y es que, siendo Walt Disney un señor de Chicago, por tanto americano, y estar todo su imperio allí montado, la inmensa mayoría de los escenarios están inspirados en lugares de Europa. Y es que, otra cosa a lo mejor sí, pero castillos medievales no hay muchos por los Estados Unidos de América. Así que, para hacerte un viaje a uno de estos escenarios Disney, va bien con un billete low-cost.

¿Preparado? ¡Haz la maleta que nos vamos a los mundos de Disney!

1. Blancanieves. El Alcazar de Segovia (España)

Empezamos nuestro viaje en España, para que veas que a veces los mundos de ensueño están mucho más cerca de lo que pensabas. El castillo del que Blancanieves tuvo que escapar para no correr la suerte que preparaba para ella su malvada madrastra no está inspirado en otro lugar que el Alcazar de Segovia. Con una característica forma de proa de barco, este imponente edificio medieval del siglo XII se levanta en un cerro, en la confluencia de dos ríos. Si te animas a entrar en el castillo de Blancanieves deberás llevar preparados 7€ en el monedero si no quieres perderte nada, ó 5 si sólo quieres visitar el palacio y el museo.

2. La Bella Duermiente. Castillo de Neuschwanstein (Alemania)

Después de comernos un buen cochinillo segoviano, es hora de coger nuestro avión desde Madrid hasta Munich, la gran ciudad más cercana a Füsen, el lugar en el que se encuentra la inspiración real para uno de los castillos más emblemáticos de Disney, el que aparece en su marca y corona sus parques temáticos, ni más ni menos. Se trata de Neuschwastein, en la región alemana de Baviera. El viaje hasta Alemania es más caro, pero visitar este monumento sólo cuesta 1,80€ a turistas y niños.

3. La Bella y la Bestia. Región de Alsacia (Francia)

El pueblo de Bella está inspirado en las ciudades de Alsacia

No todo van a ser castillos, que esos príncipes tendrán que tener un pueblo en el que reinar. Así que, ya que estamos en Alemania, vamos a viajar hasta la frontera con Francia. Nada más poner el pie al otro lado ya nos encontramos en Alsacia. Alsacia es una región antes alemana y ahora francesa que está llena de pequeñas ciudades pintorescas e igualitas a ese pueblo por el que paseaba Bella leyendo libros. Un ejemplo de esas ciudades con fachadas llenas de vigas de madera es Colmar. Esto es una ciudad, así que paséate gratis todo lo que quieras y compra algún recuerdo antes de que sigamos nuestro viaje.

4. La Sirenita. Castillo de Chillon (Suiza)

Curioso que el castillo de una película en la que la protagonista pierde la voz, se llame precisamente “Chillon”. Aunque todo depende de dónde pongamos el acento, porque en Suiza vete tú a saber como se pronuncia. ¿Pero si en Suiza no hay mar, cómo va a haber allí inspiración para La Sirenita? Porque si algo hay allí, en el país en el que a la gente de posibles le gusta guardar su dinero, eso son lagos. Así que sí, el Castillo de Chillon está en una orilla, en la del lago Lemán, y data del siglo XIII. Aquí hay gente de parné, así que la entrada al castillo cuesta ni más ni menos que 12,50 francos. ¿Tienes suelto?

5. Enredados. Mont Saint-Michel (Francia)

Uno de nuestros sitios favoritos (después del Alcázar de Segovia, claro está) es este. Una isla coronada por un castillo a la que se puede acceder o no dependiendo de las mareas. Así de primeras da para una historia propia de Disney, pero en la peli para la que sirvió de inspiración este lugar, al castillo no se llega atravesando un puente sino trepando por una trenza rubia. La Isla de Mont Saint-Michel está en Normandía, así que nos volvemos a Francia para disfrutar de este espectáculo que mezcla arquitectura y fenómeno de la naturaleza.

6. Brave. Castillo de Dunluce (Irlanda del Norte)

Paradojas del destino. Aunque encontrarás distintas versiones sobre cual es el castillo de Brave (podría ser muchos y ninguno), nuestro castillo de Mérida no está en Escocia, dónde transcurre la película, sino en Irlanda del Norte. El Castillo de Dunluce está cerca de una de las atracciones naturales más visitadas de este trozo británico de la isla de Irlanda, la Calzada del Gigante. En estado ruinoso, esta fortaleza corona un acantilado al borde del mar y se empezó a construir en el año 1.500. Sea o no el castillo que inspiró el de Brave, es de lo más cinematográfico, pues aparece en una de las pelis de Harry Potter y se cree que pudo inspirar al autor de Las Crónicas de Narnia.

7. Cars. Estación de servicio Tonoco en la Ruta 66 (EE.UU.)

Bueno, vamos a dejarnos ya de castillitos y palacios (aunque no puedes decir que no dan ganas de visitarlos todos). Hay películas de Disney diferentes, donde el protagonista no es una princesa si no un coche rojo y “estirao” (sólo al principio de la peli, claro, después se vuelve bueno). Cars transcurre en la famosa y americana Ruta 66. El pueblo al que llega Rayo McQueen tiene diferentes espacios, en este caso, el del coche más tuneado de la peli está muy inspirado en la estación de servicio de Shamrock, un pueblo de Texas. Un poco retirado de aquí, pero perfecto para repostar antes de llegar a la última etapa de nuestro viaje.

8. Frozen. Iglesia San Olaf (Noruega)

“¡Let it go! ¡Let it go!” No puedes decir que no has escuchado esa canción. Puede incluso que hayamos conseguido metértela en la cabeza para lo que te queda de día. Notas musicales aparte (aunque Frozen tiene mucha música) lo que nos interesa a nosotros son los escenarios, en concreto te enseñamos este de la capilla, muy inspirado en St. Olaf’s Church. ¡Fíjate en la ornamentación en la parte superior de las columnas! ¿Que esto dónde esta? Pues en otro sitio casi tan frío como el reino del hielo, una localidad de Noruega de poco más de 1.000 habitantes que lleva por nombre Balestrand. Para que te hagas una idea, ahora mismo están allí a unos 4 grados centígrados ¿Agustico, eh?

Suscríbete y no te pierdas nada


Recibe nuestra newsletter para estar al tanto de todo, todo y todo

Comenta por aquí

FacebookTwitterPinterestLinkedInWhatsApp

Cookies

Este blog emplea cookies de Google para prestar sus servicios y analizar el tráfico. Conocer más sobre la política de cookies.

ACEPTAR