8 claves para crear un ambigrama

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John Moore, el rey del ambigrama, visitó Málaga, comió “pescaíto frito” y de paso, nos enseñó las 8 claves fundamentales para empezar en el mágico mundo de los ambigramas. ¿Preparado para darle la vuelta a las cosas?

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ambigrama john moore

Te preguntarás cómo es que John Moore acabó regalándonos una charla sobre ambigramas así, por la cara. Pues bien, te lo explicamos. Resulta que los de la Asociación Andaluza de Diseñadores (benditos sean) se enteraron de que andaba de vacaciones por nuestra tierra el mismísimo rey del ambigrama y no lo dejaron escapar. Sí, sí, un secuestro total en plenas vacaciones, pero en esta vida ¡hay ocasiones que no se pueden desaprovechar!

Pasamos una tarde muy, pero que muy entretenida. La cosa ya empezó bien con Txus Marcano calentando motores. Nos habló de cómo tuvieron que ponerse las pilas los calígrafos con la llegada de la imprenta. Imagínate el panorama: de repente se inventa una máquina que hace tu trabajo mucho más rápido que tú… ¿Qué haces contra eso? ¡Pues competir con el virtuosismo de lo hecho a mano!

Y después del ratito con Txus… ¡ambigramas! Llegó el turno de John Moore. Este venezolano con sangre andaluza (por parte de abuelo) es pionero en el estudio del ambigrama. Le apasiona estudiar la percepción de las imágenes y está convencido de que lo ambiguo tiene un encanto especial. Comenzó sus andanzas escribiendo artículos sobre tipografía y ha publicado el libro “Signo de identidad”. Lleva toda la vida diseñando y es indispensable añadir que John es la risa. No sólo tiene un talento brutal con esto de las letras, sino que además, puede presumir de un sentido del humor excepcional.

John Moore se considera miembro de la escuela de la imperfección y lo profano

Para John el ambigrama representa la transición entre lo analógico y lo digital. Es lo más novedoso que existe en temas tipográficos. Estas palabras legibles desde más de una perspectiva, tienen más ‘pregnancia’ que las palabras normales. Moore defiende su atractivo y sobre todo, su memorabilidad, de ahí que las marcas construidas a través de ambigramas tengan esa chispa especial. ¡Cuando descubrimos la doble lectura de las cosas te quedas con el culo ‘torcío’! La verdad es que eso no podemos negarlo. John nos contó mucho sobre la historia del ambigrama, pero para nosotros, la joya de la corona fueron sus consejos para lanzarnos a intentar la magia del ambigrama ;) ¡Ahí va eso!

1. Lo que no es letra, es ornamento

Ciertos grafismos no los entendemos como parte de la letra en sí. Según John, estos elementos funcionan como ornamento. Vaya, que cuando leemos, si algún detallito no le cuadra a nuestro cerebrito al percibir una letra, lo obvia. Así que si algo no te cuadra cuando giras tu palabra, ¡tira de adorno!

historia

2. Si no entiendes el idioma, no entiendes el ambigrama

¿Cuántas veces habremos oído lo importante que son los idiomas en esta vida? ¡Qué razón tenían nuestros padres! Es que si no sabes lo que pone ¿cómo vas a pillar la gracia del ambigrama? Parece un consejo obvio, pero no por ello es menos importante. Ya puede ser el ambigrama la mismísima repera, que si no conocemos la palabra, nos vamos a quedar igual.

lettering

3. La memoria no nos deja ver la realidad de las cosas

El ojo nos impide ver con objetividad y la memoria a veces, nos juega malas pasadas. Cuando te enfrentes a tu propio ambigrama tienes que tener claro que tú mismo caerás en tu propio engaño. Cuesta luchar contra la perspectiva de las cosas porque nuestra mente busca el sentido a lo que ve, de una manera u otra. John dice que en los ambigramas, se da la paradoja de “el engañador, engañado”.

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4. Las letras se ven por la figura y también por el fondo

¡Cuántas veces habremos oído hablar de la Gestalt! No pensarías que en una disciplina tan ligada a la percepción, nos íbamos a escapar de hablar de ella de nuevo ¿no? Efectivamente, John destaca la importancia del concepto figura fondo a la hora de diseñar un ambigrama. Los espacios en blanco juegan un papel fundamental a la hora de crear textos legibles. Una C, no es sólo la forma de la C, sino también el hueco que genera. Cuando le demos la vuelta a la palabra, esa parte del fondo puede ser esencial para que se comprenda también en sentido contrario.

figura_fondo

5. La mitad superior de las letras tiene más información

Esto es un consejo muy técnico, pero conviene tenerlo muy en cuenta. La parte de arriba de las letras aglutina la mayor parte de la información de los tipos. Posiblemente al escribir una palabra, si tapas su mitad inferior, la puedes leer con normalidad, pero si tapas la de arriba… Chungo. Visto así, podemos utilizarlo como arma del ambigrama, que puestos a sacrificar alguna parte de la letra, ¡que sea la de abajo!

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6. Gira y refleja la mitad de tu palabra

Según John, lo bueno de esto de los ambigramas es que, si te lo montas bien y le coges el truqui, ¡trabajas la mitad! :D La verdad es que visto así, cumpliríamos la máxima de la ley del mínimo esfuerzo. Cúrrate muy mucho la primera mitad de tu palabra. Te sentirás un poquito Blancanieves con aquello de “espejito, espejito”, pero lo cierto es que si consigues que te cuadre la primera mitad… ¡Misión cumplida!

planeta

7. Sé paciente, pero no tonto

Este es uno de los consejos más valiosos que John nos dió. A veces uno se empecina en encontrar la solución a lo imposible. Él ha llegado a intentarlo una y otra vez con algunos de sus bocetos durante un año. Desde luego, la tenacidad y la paciencia son indispensables para entenderte con tu palabra, pero no te flipes. Si al cabo de un tiempo de trabajo prudencial ves que la cosa no funciona… ¡Abandona y a otra cosa, mariposa! Que la salud está por encima de todo :D

tiempo

8. Coge tu libreta e inténtalo

Sí, esta es la parte chunga… Ya tienes las claves, ahora te toca a ti coger el lápiz y darle vueltas a la cabeza. Y a la libreta también. No te lo hemos dicho aún, pero llegados a este punto, tenemos que confesarte que John insistió en que hacer ambigramas es un buen remedio contra el estreñimiento. Sr. Sleepless vió ahí un ‘filón inspiracional’ y en plena charla se marcó este “ojete”, además de poner un cuadernito en el baño.

Lo mires por donde lo mires, no está mal como palabra para terminar el post, ¿no?

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¡Hasta aquí esta lista de consejitos! Sólo nos queda agradecer al CAC que nos diera cobijo. A la AAD por el regalo que nos ha hecho “secuestrando” a John y a Txus. Por supuesto, a estos dos genios, por la generosidad que demostraron al compartir con todos su experiencia y sus conocimientos. ¡Y gracias a ti, por leerte hasta los agradecimientos!

¡Ah! Por cierto, si te has quedado con ganas de profundizar a fondo, hay un nuevo blog en el panorama nacional sobre tipografía y diseño editorial, Rayitas Azules, que está muy, pero que muy, bien e hicieron buen acopio de todo lo dicho por el Sr. Moore en este maravilloso post.

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  • John Moore dice:

    Sorprendido de que se hayan develado algunos de los misterios para crear unos ambigramas, gracias, el artículo está estupendo y mejor explicado que lo que yo lo hubiese hecho. De paso aprovecho para reseñar que esta charla no hubiese sido posible sin la invitación del maestro y amigo Rodolfo Fernández Alvarez quien se puso en contacto con la AAD para que este encuentro hubiese sido posible, asi mismo agradecer al presidente de la asociación andaluza y genial diseñador Mateo García así como a la vice Vicky Escolar y al brillante tipografo y diseñador, un tipo duro Txus Marcano por explicarnos como sobrevivio la script al imperio de la imprenta. Gracias mil

  • sr_sleepless dice:

    Maestro, usted se merece esto y mucho más. Gracias por su generosidad.

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