8 prodigiosos de los títulos de crédito

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Lo que bien empieza, bien acaba. Al menos así debería ser. Si una película abre con un trabajo de alguno de estos 8, buena cosa, amigo. Los mejores diseñadores de títulos de crédito en cine.

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La Pantera Rosa - Títulos de Crédito

El cine, qué gran invento. Hoy se mantiene en todo su esplendor. Pero, qué importantes son los comienzos. También los de las películas. Y no, no te hablamos de la primera escena que te mete de lleno en situación. O sí, si has caído en que antes de un primer plano de la historia en sí viene una pieza que te deja el cuerpo listo para empaparte del tema. ¡Bingo!

Los títulos de créditos a veces pasan desapercibidos para el gran público. Pero, nosotros no podemos negar que es una de las cosas que más nos gusta analizar en las buenas películas, junto con los carteles. Tanto en unos como en otros, y por mucho que hoy tengamos a mano miles de sitios de inspiración contemporánea, no hay ejercicio mejor que echar la vista atrás para llenarla de buenos ejemplos y algo de nostalgia.

La historia del cine en general, y de los títulos de crédito en particular, da para llenar líneas y líneas de papel con detalles curiosos para contar. Pero, tranquilo. Si eres de aquellos que no cogen un libro ni para calzar una mesa, hoy te traemos un poco de historia para que, aunque sea a través de nosotros, te culturices un poquito. Y no sólo de historia del diseño, si no también del cine. ¡Y en vídeo! Dale al play: 8 nombres propios que son para escribir con mayúsculas y bien grandes.

1. Friz Freleng

El primero de la lista y seguro que de su clase. Un señor muy bien hecho que vivió hasta los 89 años. ¡Ya quisiéramos nosotros! Pero no hemos venido aquí a hablar de su muerte, si no de su vida, que fue muy fructífera. Sobre todo, en lo profesional.

Trabajó como animador, caricaturista, director y productor. Formó parte  Warner Bros., durante 30 años, y allí se convirtió en una leyenda. ¿Cómo lo haría? Nada más y nada menos que creando personajes como Bugs Bunny, Porky Pig, El gato Silvestre y Sam Bigotes.

Entre sus muchos reconocimientos cuenta con 4 premios Oscars, por su trabajo en Speedy Gonzales y el mismísimo Piolín incluidos. Poco menos que le debemos toda nuestra infancia televisiva del otro lado del charco. ¿Pero cuál es nuestro favorito entre sus personajes? ¡LA PANTERA ROSA! Con esos títulos de crédito que son una auténtica maravilla al ritmo de buena música. ¡Esto sí es Jazz!

Al gran Friz le encargaron diseñar los créditos para la película de 1963 y, ni corto ni perezoso, se marcó al personaje animado que todos conocemos y que al final se hizo más famoso que la película en sí. ¡Bravo!

2. Maurice Binder

A Maurice Binger no le ha hecho falta diseñar personajes entrañables para colarse en nuestra lista. “Solo” una buena combinación de tipografía, formas geométricas, siluetas bailongas y colores que casan a la perfección. Decimos solo porque hacer un trabajo así y que quede a ese nivel de bien es lo mejor que un diseñador puede hacer.

Su trabajo de créditos para la primera película de la saga 007, Dr. No (1962), le dio un empujón hacia el estrellato y dejó el listón tan alto que ninguna de las introducciones posteriores la ha superado en calidad. ¡Y mira que trajo cola el agente James Bond! De hecho, solo de manos de el mismísimo Binder salieron las secuencias de inicio de nada menos que 14 películas de la saga. ¡Ahí es nada!

La animación de estos créditos hizo que le llovieran piropos por todos lados. Pero, ¿cómo llegó a convertirse en la primera opción para 007? Según nos cuentan, lo eligieron a él ¡POR MODERNO! Su impronta abstracta y rompedora llamó la atención de los productores en una época en la que la popularización de la televisión sembraba el pánico entre los cineastas. Nuestro chico tenía madera y eso se veía a leguas.

Con su trabajo para la serie James Bond, Maurice Binder creó escuela a la hora de generar coherencia e imagen de marca en una saga de películas. No se limitó a diseñar los títulos de crédito, si no que también creó otras piezas complementarias para usar en la promoción de las películas y que generaban una atmósfera inconfundible. Ese encuadre a través del cañón de una pistola lo han hecho inmortal.

3. Saul Bass

Saul Bass, nos tiraríamos un post entero hablando solo de ti. Ah, que ya lo hicimos. ¡Bien visto! De Saul Bass nos gustan hasta los andares. Su relación con el cine surgió del diseño de carteles que son una maravilla y se consolidó con títulos de crédito que han pasado a la historia.

En el marco de la gran pantalla se juntó con los más grandes del momento: Alfred Hitchcock, Otto Preminger, Billy Wilder, Stanley Kubrick y Martin Scorsese. ¡Todo el mundo quería un pedacito de su obra! Y no es para menos. Después de él nada volvió a ser lo mismo en el universo diseño-cine.

El momento de gloria le llegó gracias a su trabajo en El hombre del brazo de oro, pero hoy destacamos sus créditos para It’s a Mad, Mad World. Por fantásticos y porque el título tiene más razón que un santo: el mundo está muy loco últimamente. Un ejercicio de simplificación, concepto e ilustraciones inteligentes. Y color exquisito. Marca de la casa.

4. Pablo Ferro

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú. Y voló. Y nos hizo volar. Seguro que el tipo de letra manuscrita que utilizó el cubano Pablo Ferrero para los créditos de la película de Krubrick te suena porque habrás visto efectos parecidos miles de veces en los últimos años. Pero, a mitad de los 60, utilizar esta letra manuscrita, jugar con sus tamaños y sus pesos fue rompedor. Palabra de Sr Sleepless.

Por eso nos gusta tanto este trabajo. Por eso, y porque representa un paso adelante en la historia de los títulos de crédito al utilizar imágenes filmadas de fondo. Clips cortos y trabajo de tipografía sobre ellos. ¿Te suena no? Pura influencia hasta hoy en día. ¡Y nos creemos modernos! Pero Pablo Ferro ya lo había hecho hasta 100 veces antes.

5. Robert Brownjohn

¡Qué calor! No parece que sigamos en Rusia. Pero es que estamos en los 60 y eso caldea mucho el ambiente. En plena ebullición de la cultura pop y otros movimientos, Robert Brownjohn se dedicaba a crear títulos de crédito a juego con la época, sensoriales.

Desde Rusia con amor, la enésima película de James Bond, contó con el buen hacer de Robert. Su secuencia gráfica tiene como protagonistas a la luz y al cuerpo de una mujer, sobre el que se proyectan los créditos. Un experimento que no dejó indiferente a nadie. Le salió muy bien y repitió.

Aunque su relación con el cine no fue tan fructífera como la de otros diseñadores de esta lista, sí que quedó para la posteridad e influencia de otros con su estilo. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

6. Dan Perri

Empezó a trabajar de niño creando rótulos y carteles para establecimientos locales. Ya apuntaba maneras con el manejo de los nombres, y un poco más tarde conoció la obra de Saul Bass. Eso le hizo querer ser diseñador y no paró hasta convertirse en alguien muy grande. ¡Ole!

Desde ese momento: 40 años dedicados a la profesión y 400 títulos de créditos, tanto para cine como para televisión. Pero no cualquiera: trabajó en las secuencias de inicio de Star Wars, El exorcista, Toro salvaje, El aviador, Taxi Driver… Poquita cosa.

Oírle hablar de su experiencia y verlo trabajar da gusto. Afina tu oído inglés y dale al play para comprobarlo. Así se crean los títulos de crédito de verdad.

7. Dennis Muren

¿Qué? ¿Creías que nos íbamos sin contarte más de Star Wars? ¡Nada de eso! Estábamos esperando el turno de hablar de Dennis Muren, porque él fue el responsable de la secuencia de inicio que todos tenemos en la cabeza. Esa introducción con letras amarillas sobre fondo negro que se alejan hasta desaparecer.

Pero no fue esto lo único que ha hecho en su vida profesional. ¡Vaya que no! Por algo Muren tiene 9 Oscars y fue el primer artista de efectos especiales con estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. También trabajó en Parque Jurásico, E.T., Indiana Jones y Terminator. A tope.

 

8. Kyle Cooper

Llegamos al final de la lista con Kyle Cooper. Algo que empieza con créditos de Kely Cooper no debería acabar mal. Un tío detallista, o al menos eso deducimos por sus trabajos. Mimados, expresivos y muy potentes a nivel gráfico. Él sí que sabe cautivar al espectador desde el primer segundo. Algunos dicen que es el heredero de Saul Bass. Eso es mucho decir para nosotros, pero no vamos a negar que tiene madera.

Estudió diseño gráfico y en sus inicios coincidió con el mismísimo Paul Rand y algo bueno se le pegó. ¡Maravilla! Sus títulos para Seven lo llevaron a la fama y a partir de ahí no dejó de hacer grandes obras. No sabíamos con cuál quedarnos, así que ahí van dos.

Si no lo hacías, ahora vas a prestar más atención a los títulos de créditos, ¿verdad? Así nos quedamos más tranquilos. ¡Larga vida al cine!

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  • LuchoLara dice:

    Muy interesante recopilación grandes ejemplos del trabajo del diseñador mucha creatividad, nos sirven como base para trabajar

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