Publicidad, la arquitectura de la ciudad
La publicidad nos dice que comer, como vestir y hasta como pensar, pero esto no siempre fue así. Antes de la llegada de los neones y las pantallas gigantes nuestra forma de pensar era distinta y el paisaje de las ciudades también.
Antes de que las calles se llenaran de logotipos y rótulos publicitarios, las fachadas de los edificios no eran meras paredes de ladrillo y yeso; detrás de las bombillas de colores y los slogans ocurrentes había ventanales, columnas y pérgolas. La publicidad nos ha invadido hasta el punto de convertirse en un elemento arquitectónico en sí mismo.
Es habitual recordar un lugar por la tienda que hace esquina o por una valla publicitaria, son claros puntos de referencia en el primer mundo. Pero… ¿Recordáis como eran esos lugares antes de que esos rótulos estuvieran allí? Hoy vamos a hacer un pequeño viaje en la historia, recordando como eran algunos de los rincones más emblemáticos antes de la publicidad, y como han ido cambiando con ella.
Piccadilly Circus (Londres)
La reconocible esquina de Piccadilly Circus no se construyó con esas enormes pantallas ya instaladas. De hecho, su soporte es un precioso edificio centenario que ha vivido la evolución de la publicidad en la calle en sus propios ladrillos, tanto que hoy día es difícil imaginar que en esa redondeada esquina tan concurrida pudiera haber algo diferente a unos de los más importantes soportes publicitarios del mundo.
Ya en 1930 ya había una cantidad considerable de publicidad en la plaza, coronada por un enorme letrero iluminado de la marca Schweppes. ¡Exacto! ¡Igual que en la Gran Vía madrileña! Pero no fue hasta 1954 que Coca-Cola construyó su propio rótulo para instalarse en la célebre esquina para siempre. Con los años, los rótulos han ido cambiando, las marcas también y su funcionamiento también ha ido evolucionando desde las primeras letras cajeadas, hasta las enormes pantallas led de hoy, que incluso ofrecen wifi y anuncios interactivos conectándote con tu móvil.
Times Square (Nueva York)
Times Square, ese cinematográfico lugar que atrae millones de turistas con sus neones, también tiene su siglo de evolución. Coronando la plaza se encuentra el One Times Square, un edificio que se construyó hace años para albergar las oficinas de The New York Times. A pesar de que el diario estuvo allí menos de una década, dio nombre a la plaza. Cosas que pasan.
Fue en 1908 cuando se dio por finalizada la construcción del edificio que, inmediatamente, se volvió un punto de referencia en la ciudad. Tal fue el éxito del lugar, que desde su construcción los neoyorkinos se reúnen a sus pies para celebrar el año nuevo. Poco más tarde, en 1917, colocaron el primer cartel luminoso de la plaza. Abierta la veda, aquel rótulo dio pie a sucesivos letreros hasta llegar a los 50 que se calcula que hay hoy en día.
No es raro que todas las marcas quieran estar allí, de hecho, en 1935 Coca-Cola decidió colocar una valla publicitaria en el One Times Square que sigue vigente hoy en día. Se calcula que el negocio publicitario en la plaza está valorado en unos 69 millones de dólares al año. Esta zona alberga alrededor de 40 teatros y fue el lugar elegido por Disney para abrir su primera tienda en 1995. Este no es un dato baladí, pues fue tal la influencia de la tienda Disney, que el público de Times Square se volvió más familiar y muchos otros negocios de ese perfil decidieron abrir sus puertas también en esa zona. Es tanta la concurrencia que tiene este lugar que en 2012 empezaron las obras para hacerla peatonal.
Shibuya (Tokio)
Shibuya es uno de los barrios más trendy de la ciudad de Tokio. En su estación se encuentra la estatua de Hachiko y es el cruce más concurrido de todo el mundo. Pero este lugar no siempre ha sido tan pop como en la actualidad. Inicialmente, Shibuya era una ciudad independiente hasta que en 1943 pasó a formar parte de la ciudad de Tokio. Ese fue el detonante para que Shibuya empezara a crecer y evolucionar a pasos gigantescos. Tanto es así que, de aquel conjunto de pueblos que un día se unió para crear una metrópolis, pasó a ser un referente en la moda, empezó a albergar tiendas, restaurantes… Y, claro, sus edificios empezaron a llenarse también de publicidad.
En el mismo cruce de Shibuya los viandantes se encuentran con 3 enormes pantallas, a parte de una gran cantidad de carteles y vallas publicitarias en lo más alto de los edificios. Ha sido difícil el trabajo de investigación de cómo era el paraje en otros tiempos, sólo hemos encontrado unas cuantas imágenes y no podemos concretar las fechas exactas, pero os podéis hacer una idea del crecimiento de este impresionante lugar.
Cómo habrás visto, desde el nacimiento de los letreros de neón en 1902, las ciudades han evolucionado a un ritmo vertiginoso hasta tal punto que esas luces y esos edificios forrados de carteles y rótulos han pasado a formar parte de la arquitectura de nuestras ciudades y nos hemos acostumbrado a iluminar las calles con publicidad.
Es tanta la fuerza de la publicidad que en algunas ciudades han acabado diciendo basta y han erradicado con toda esa considerada contaminación visual para resetear y volver su arquitectura en estado natural.
¿Y tú? ¿Qué opinas sobre la evolución del paisaje de las ciudades? ¿Crees que la publicidad contamina nuestro entorno? ¿O puede que una ciudad sin ninguna referencia publicitaria fuera, quizá, una ciudad demasiado triste?
muy buena información sobre la publicidad urbana y con est muestra de los diferente años y su evolución hasta nuestro dia genial suelte.
chico elias